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Lactancia: “A partir del año, tu leche es agua” ¡Y dos huevos duros!

act-841500_1920“A partir del año tu leche es agua”, “De ahí ya no sale nada”, “Tu leche ya no le alimenta”. En esta Semana Mundial de la Lactancia Materna, me siento en la obligación de contar todas las piedras que me he ido encontrando en el camino a la hora de poder tener una lactancia satisfactoria.

Hace casi 2 años que doy teta. Desde que me quedé embarazada tuve que escuchar miles de historias sobre partos horrorosos y, cómo no, sobre lactancias fracasadas. “Poder dar el pecho es una lotería”, “¿Vas a dar el pecho? Bueno, si puedes, porque no todas las mujeres tienen leche“, “Yo di 15 días porque mi leche no le alimentaba, se quedaba con hambre“. Historias para no dormir que lo único que hacían era meterme miedo en el cuerpo. Gracias a Dios, a la Virgen y a todos los astros del Universo, cayó en mis manos el libro de Carlos González “Un regalo para toda la vida” que me ayudó a creer en mí, en mi hijo y en la sabiduría de la naturaleza.

Una vez nacido y establecida la lactancia (tras muchas semanas sin buena colocación y consiguiente dolor en los pezones, comentarios “bienintencionados” de gente que no había tenido una lactancia duradera sobre mi cantidad y calidad de la leche, sobre el tiempo que se pegaba mamando, pediatras que me recomendaban comprar leche de fórmula “por si acaso” o que limitara las tomas, entre otras absurdeces) nadie, y repito, nadie, se dignó nunca a decirme “oye, qué bien, veo que has conseguido dar el pecho como querías, y al niño se le ve fuerte, tu leche tiene calidad”. No, nadie está dispuesto a dar su brazo a torcer. Habrá sido que tuve suerte… Ejem.
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Los terribles 2 años y la madre que lo parió

Aún no ha cumplido los dos años (le quedan unas semanas) y ya estoy hasta el moño de los terribles dos. De los berrinches a cada momento, de los pataleos, de los gritos, de los llantos sin saber por qué. Y da igual el sitio: el súper, la calle, una tienda, durante una visita a la casa de alguien. ¡Quiero echarme a dormir y que al despertar tenga 5 años, por Dios!

Qué simpáticas las madres que escriben post y hacen vídeos dando consejos sobre cómo afrontar esta etapa. Calma, respiración, meditación… Enga, que pongan un vídeo real de sus hijos en plena rabieta para ver cómo lo gestionan. Menos palabras y más vídeos prácticos de verdad, a lo hermano mayor pero en pequeño. ¡Estoy que me subo por las paredes y me tiro de los pelos!

¡Una solución quiero!

#TheHorror

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El eterno puerperio

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Imagen: RyanMcGuire. Pixabay

Cuando me quedé embarazada se me abrió un universo paralelo. El embarazo se parecía bien poco a lo que me habían contado o a lo que yo mismo me había imaginado. Esa mujer radiante de belleza y felicidad, de melena brillante y frondosa, que pasa el día con una sonrisa en los labios, a la que todos cuidan y miman, no era real.  Las embarazadas de las revistas y de las películas bien poco reflejaban la realidad con la que me topé. La torpeza, el mal humor, los miedos, la pesadez, el dolor de espalda y el vaivén hormonal, entre otras cosas, se apoderaron de mi cuerpo y de mi mente.

A las pocas semanas de ver el positivo en la prueba de embarazo empecé a conocer la verdad, al menos, mi verdad. Según pasaban los meses, la realidad se alejaba cada vez más de lo que imaginaba o me habían vendido. Pero lo peor vino después, en el puerperio. ¿En el qué? El puerperio, ese gran desconocido. Seguir leyendo “El eterno puerperio”

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Premio a la mejor madre 2016

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PublicDomainPictures. Pixabay

Este año, el premio a la mejor madre del mundo es para…

Por amar a su hijo desde que lo llevaba en su vientre, por desear lo mejor para él, por darle caricias, besos y abrazos, por mecerle, cantarle y calmar sus llantos, por quedarse mirando embelesada cómo dormía su bebé y por muchas más razones, el Premio a la Mejor Madre del Año 2016 es para… ti.

Sí, para ti, porque da igual la leche con la que lo alimentas, porque no importa el lugar en el que duerme, porque es indiferente si has vuelto a trabajar o te has quedado en casa. Porque, para tu hijo, lo importante es que lo ames, es que le dediques tus sonrisas, tus abrazos, tus besos, tu tiempo… Porque lo fundamental es que siempre tomes las decisiones pensando en lo mejor para él. Porque para tu niño, siempre vas a ser la mejor madre del mundo, La Madre del Año, de éste año, del siguiente, y del Siglo. Porque todas somos las mejores madres para nuestros bebés.

Dale ya una patada al nubarrón gris que te hace dudar si eres buena o mala madre. ¡Disfruta de tu premio! ¡Disfruta de tu hijo! ¡Disfruta de tu maternidad!

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Papá también lo necesita

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PublicDomainPictures. Pixabay

Con esto de la maternidad, una empieza a entrar en una vorágine de sensaciones, inseguridades y angustias que le hacen centrarse únicamente en el bebé, olvidándose a veces de sí misma y también del otro miembro de la pareja. No, no me refiero a dejar de hacer cosas juntos o de demostrarnos nuestro amor, sino que estamos tan pendientes de querer ser las mejores madres y, tras las constantes críticas sobre crianza, pecho y demás necesitamos tanto que alguien nos dé una palmadita en la espalda diciéndonos que lo hacemos bien, que no nos damos cuenta de que el papá también necesita unas palabras que le reconforten.

Lo confieso, me ha pasado. No había caído en eso. Tantos meses sintiéndome la oveja negra, luchando contra corriente, defendiéndome de comentarios y consejos/imposiciones no solicitados, que me vi tan pequeña y necesitada de mimos, que olvidé que al hombre que tengo al lado, mi sustento, mi pilar, también le hacía falta que le dijera que lo hace bien como padre. Seguir leyendo “Papá también lo necesita”

Conciliación·Educación

¿Quién educa a nuestros niños?

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Foto: Thedanw. Pixabay

La semana pasada, sobre la 1 de la mañana, unos golpes en la calle me despertaron. Me asomé a la ventana para ver qué pasaba y descubrí a un muchacho, de unos 20 años, derribando cubos de basura a patadas. Evidentemente, se le veía enfadado, confuso… Se sentaba en la acera, donde no llegaba la luz de las farolas, y se encogía con la cabeza gacha, como llorando, de pronto se levantaba, andaba por medio de la carretera de un lado a otro, sin rumbo, dio un manotazo al retrovisor de un coche y volvió a sentarse en la acera… Se sentaba, se levantaba, caminaba y volvía a empezar. Al cabo de unos minutos llegó la policía y el chico les dijo que lo único que pasaba era que había discutido con su novia.

Presenciando estos momentos, me rondó una pregunta por la cabeza: ¿Qué le pasa a los chicos de hoy en día? ¿Es falta de amor? ¿Es falta de cariño? ¿Es falta de atención? ¿Ausencia de límites, quizás? Hay quien piensa que la juventud está cada vez peor porque “son niños consentidos, que lo tienen todo y a los que no les han dado un tortazo a tiempo”. Yo no creo eso. Yo creo que son personas con muchas carencias afectivas.

Si con 16 semanas un niño es separado de sus padres y llevado a la guardería, ¿quién le asegura el bienestar emocional que necesita? ¿Quién lo coge cuando llora? Seguir leyendo “¿Quién educa a nuestros niños?”

Conciliación

15 días para conocer a tu bebé. La realidad de la baja paternal

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Foto: Jmarcochi. Pixabay

Creo que todas las madres (menos Soraya Sáenz de Santamaría, Susana Díaz y alguna política más) consideramos que 16 semanas de permiso maternal son insuficientes. Como te conté en el post “Conciliación Real Ya”, tener que volver al trabajo y dejar a una criatura que ni siquiera es capaz de sentarse y que debe alimentarse con lactancia exclusiva a demanda es doloroso e incomprensible. Pero si el tener que separarse de un bebé tan pequeño cuando aún no ha cumplido los 4 meses de vida cuesta horrores, ¿cómo te sentirías si ese momento se adelantara a los 15 días de nacido? Eso es lo que viven los padres.

Sí, los padres también existen y parece que (al igual que ocurre con el bebé) nadie se acuerda de ellos. Ya lo sé, cuando nosotros éramos pequeños nuestros padres iban a trabajar al día siguiente de que naciéramos. Sí, ellos no entraban en los partos y tampoco se les dejaba pasar la noche en el hospital con la madre. Pero, afortunadamente, ya no vivimos en los 80.

En la actualidad, la mayoría de los padres se implican desde el momento en el que se decide tener un hijo, porque es una decisión que atañe a los dos miembros de la pareja. Muchos de ellos van al seguimiento del embarazo, a las clases de preparación al parto y entran en los paritorios porque quieren darle la bienvenida al mundo a su bebé. Un hijo no es sólo de la mujer. Seguir leyendo “15 días para conocer a tu bebé. La realidad de la baja paternal”