maternidad

Mi hijo no es un Nenuco

Es muy fácil ser padre/madre cuando tienes un niño Nenuco, ésos que comen cada tres horas, que duermen del tirón desde los cinco meses, que cuando están despiertos se quedan tranquilos en la hamaca o en el parque cuna. Ésos a los que puedes dejar con cualquier persona con una sonrisa en la boca… Sí, es muy sencillo. Lo complicado es que te ocurra lo contrario. Por eso, desde aquí, mi aplauso y reconocimiento a esos padres y madres  que no saben lo que es dormir 6 horas seguidas durante meses e, incluso, años; a los que tienen niños que no dejan pasar más de 2 horas entre toma y toma, que utilizan la teta para todo y en todo momento. A esos padres y madres que no saben lo que es salir a tomar algo sin que uno de los dos tenga que estar de pie con el bebé mientras suplica en silencio que su pareja acabe ya para poder irse de la cafetería. A los que han perdido su vida social. A los que tienen hijos de alta demanda. A los que acompañan una rabieta tras otra ante las miradas críticas del entorno. A los que van agotados y, aún así, se esfuerzan por darles a sus hijos el cariño y la comprensión que necesitan. A aquellos que no tienen más ayuda que la de su propia pareja. A aquellos que han tenido que decir “hasta luego” a las cenas románticas, los cines y las duchas tranquilas.

Para todos ellos. Para los padres de esos niños, mi aplauso y reconocimiento.

Nadie nos habló de esto. Nadie nos avisó.