maternidad

El embarazo con un niño de alta demanda

Lo sé. Hace mucho tiempo que no escribo y debería “obligarme” más a ello, porque me sirve de terapia, siento que lo necesito y me ayuda, por lo menos, a desahogarme, a ver las cosas con perspectiva, a analizar y ver con algo más de claridad.

Ya he cumplido la mitad del embarazo y se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Si no llega a ser por las molestias del primer trimestre y un leve sangrado en la semana 19, casi ni hubiera reparado en que hay un ser creciendo dentro de mí.

Es increíble, hay una diferencia abismal entre el segundo y este cuarto embarazo (son los dos ‘a término’, pues he tenido otros dos abortos espontáneos y no me gusta mucho calificar a éste como el segundo, porque sería como negar la existencia de otros dos hijos que ya no están). En fin, que no tienen nada que ver. En el de mi hijo recuerdo hacer larguísimas siestas, estar tirada en el sofá descansando todo lo que podía, leyendo revistas, libros, foros…, pensando en cómo sería, diseñando su habitación, escuchando los latidos con el duppler en casa… ¿Y ahora? Me olvido de que estoy embarazada. A veces he llegado a pensar que las náuseas, la ciática, el sangrado y demás molestias son una clara llamada de atención, un: ¡oye, que estoy aquí, hazme caso! Seguir leyendo “El embarazo con un niño de alta demanda”