maternidad

Tu cuerpo, tras el parto, sigue siendo bello

mother-429158_1920
Imagen: Vania Raposo. Pixabay

Hace unos días vi por Facebook un mensaje que me llamó mucho la atención, venía a decir algo así como que no evitáramos ir a la playa sólo por nuestro aspecto, que nuestros hijos no se van a fijar ni a acordar de la celulitis, ni la barriga flácida ni de nuestras varices, sino que recordarán lo que han vivido con nosotras, lo que les hemos hecho sentir, las risas, los abrazos, en fin, las vivencias. Y tiene razón. Ese mensaje tiene razón.

Soy la primera que ha pasado años alejada de los bikinis por complejos con su cuerpo. Que si michelines, que si flacidez, que si “es que estoy demasiado blanca”… Una piensa que siempre va a haber gente que la mire, que comente, que se ría de ella y cree que la cosa mejorará el año que viene (porque habré adelgazado) o cuando tenga pareja (ya no me importará lo que piensen los chicos que me ven) o cuando sea madre (ya seré una ‘señora’ que no tiene que preocuparse por estar bien físicamente), pero todo eso es mentira, es una forma de autoengaño, porque siempre encontramos una nueva excusa para esconder nuestro cuerpo, ése al que tantos defectos le encontramos, de las miradas de los demás.

Pero creo que es necesario pensar sobre el mensaje que vi en Facebook y cuánto tiene de verdad. Es una lástima que vivamos en una sociedad tan superficial y tan consumista que nos llena de mensajes el subconsciente para que nos sintamos “inferiores” o incapaces de ser felices si no respondemos a unos cánones de belleza concretos o no poseemos determinadas cosas materiales. De esto, por supuesto, tiene muchísima culpa la publicidad, cuyos anunciantes viven de nuestras inseguridades y complejos que ellos mismos nos generan. Pero también tenemos culpa nosotros, por creernos esos mensajes y propagarlos como si fueran reales.

Por poner un ejemplo, ¿por qué las famosas se empeñan tanto en demostrar que después de dar a luz se puede tener un cuerpo 10? ¿por qué no muestran la realidad? ¿se exigen ellas mismas volver a su talla de los 18 años, son las marcas para las que trabajan…? Supongo que sabrás que Pilar Rubio ha publicado un libro en el que enseña ejercicios para estar en forma (sin perder la figura) durante el embarazo y recuperar el vientre plano a los pocos meses de tener al niño. ¿Es esto necesario? ¿Qué mensaje nos está dando? ¿Que lo importante es volver a ser una tía buena lo antes posible? ¿Es que no puede una estar a gusto con su nuevo cuerpo tras haber dado a luz? ¿Tanta prisa hay en querer a ser la misma de antes, como si no hubiera pasado nada? Es que resulta que sí ha pasado algo. Mi cuerpo ha cambiado, mucho. Ya no tengo el abdomen firme y plano, me he quedado con unos kilos de más, tengo la piel muy fofa pero es que ¡he sido madre! ¡Es que he dado cobijo a un ser durante 9 meses! ¿Por qué tengo que olvidarlo tan rápido? ¿Por qué no puedo aprender a ‘disfrutar’, al menos un tiempo, de este cambio físico que me recuerda que he ayudado a crear una nueva vida?

Y vuelvo a lo mismo que en el post anterior; la excesiva exigencia que se nos aplica a las mujeres, el “tener” que ser perfectas en absolutamente todo, el tener que convertirnos en super mujeres es lo que nos está creando tantísimo sufrimiento. ¡Qué coño! Salgamos a la calle como nos dé la gana, sin tener que aparentar para nadie. ¿Que no nos ha apetecido maquillarnos? ¿Que llevamos una coleta mal hecha por falta de tiempo? ¿Que con el ajetreo del cuidado del niño tenemos un mostacho que ni Pancho Villa? ¿Y qué más da? ¿Vas a quedarte en casa preocupada por eso cuando puedes salir al parque o a la playa y disfrutar con tu niño? ¿Te vas a perder esos ratitos únicos que te regala la vida porque se te ha olvidado depilarte bien los tobillos o las rodillas, o porque van a ver que los muslos se te pegan al caminar? De verdad, es una pérdida de tiempo y una pérdida de vida. Porque es verdad, porque “la vida no está hecha para contar calorías”, que rezaba un anuncio. La vida no está para perderla en complejos estúpidos cuando puedes aprovecharla para ser feliz. Así que este verano todo el mundo a la playa y… ¡a mostrar nuestros cuerpos serranos!

Si estás de acuerdo con esta reflexión, por favor, me gustaría conocer tu opinión. Si no lo estás, también. Me interesa conocer otros puntos de vista. Y si te ha gustado y crees que puede interesarle o ayudar a otras personas, por favor, compártela. ¡Gracias!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s